Agosto

Mes de la “Gran Señal”

 Queridos Hermanos de la Familia del “Taller en el Valle”

En este día en que celebramos el “nacimiento para este mundo”, de nuestro querido P. Jorge Falch (09-08-1928) les envío un cariñoso saludo, y estoy seguro  que él, desde el cielo, les envía su paternal bendición.

Este mes de agosto es el mes de la “Gran Señal”. ¿Por qué?

  • Porque hoy 09 de agosto  recordamos también el día en que el P. Francisco Reinisch escribió su hermoso “Canto del Cisne”:

Tu eres el signo grandioso lleno de luz y de sol,
todo encendido e inundado por el amor de Dios.
María, Virgen pura, enciende todo mi ser,
en tu pequeño santuario como una llama de amor.

Como una rosa doliente, silente junto a la cruz,
dices tu sí al sacrificio pues Dios lo quiere de ti.
También hoy llama al padre heroes para la misión,
aquí me tienes, Madre, como ofrenda de amor.

Reina de todos los mundos, vence la tempestad,
mata el engendro del diablo, Tú, Vencedora Real.
Hazme un apostol de Schoenstatt, cual caballero estaré
y moriré sonriendo, querida MTA

  • El próximo 12 de agosto celebramos la fiesta de nuestro Carlos Leisner  y sus palabras también nos vienen a iluminar, particularmente en esta nueva etapa que vivimos como familia de la Zona Sur:
  • En relación a la participación y formación de la vida juvenil que tiene como meta la comunión con Cristo en la Eucaristía

“En 1938 Karl recuerda: “El trabajo en el grupo, que siempre me impulsaba hacia arriba en mis luchas de maduración, le ha dado el paso al gran trabajo conjunto con el capellán Brey, por el Grupo Juvenil. Nuevamente ha sido la MTA la que tejió los nudos entre ambos. Yo creé y formé el Grupo Juvenil de Kleve-Oberstadt con ímpetu interior y éxito colosal. Los estudios, por cierto, quedaron en segundo término. Surgió fuerza apostólica, fuerza activa y, quizás o seguramente mucho del impulso juvenil de hacer cosas. Pero lo decisivo es que todo me conducía hacia el Cristo eucarístico...”.

  • En relación a su sacerdocio, entendido como un sacerdocio Santo y dependiente totalmente de la Santísima Virgen María: 

“Madre celestial, lo pongo todo en tus manos. Si Tú sabes que puedo ser un buen sacerdote, ayúdame a recuperar la salud y alcanzar la meta. Si tú ves que voy a ser un mal sacerdote, entonces deja que yo muera antes”

“Una maravillosa señal de la MTA! ¡Confianza radical! ¡Ella es mi mejor Madre!”.

  • Su vinculación al Santuario, especialmente en los momentos de angustia: 

Rara vez he rezado el versículo siguiente: “miserere mihi”, tan vivamente como en este período. Cuando en realidad todo se ha hecho oscuro, me he arrodillado espiritualmente en la Capillita (el Santuario de Schoenstatt) y le he pedido filialmente a la MTA que me regale su protección, poderosa y maternal. La visita que le hice al venir acá ha marcado decisivamente estos días...”.

  • Nos muestra una fe sencilla pero que busca las metas más profundas: 

Anoche comencé una novena a la MTA para desprenderme amorosamente de las cosas, como ofrenda por nuestra juventud, nuestra Alemania y el Reino de Dios. Adveniat!”.

  • La Alegría que desbordaba su corazón, a propósito de su ordenación sacerdotal, le hace “olvidar” la entrega de su informe mensual, pero el hecho que lo diga, en este mismo contexto demuestra la importancia que él daba a este sencillo, pero profundo acto de obediencia y fidelidad, ante la meta de ser “Vencedor en Cadenas”:

 “De puro entusiasmo, creo haber olvidado entregar el informe mensual de diciembre. Todo ha estado en orden: ha sido un tiempo bueno, de gracia extraordinaria. En este mes me esforcé por profundizar el don recibido de Dios: despertar, ejercitar y renovar diariamente el espíritu sacerdotal. No es fácil, después de acontecimientos tan imponentes, volver a transitar por los mismos rieles. Todo ha sido tan fecundo gracias a la oración y sacrificio de ustedes. El símbolo de grupo me gusta. Me hace recordar todas las horas vividas en prisión y el gran amor y fidelidad de la MTA en este largo período. En las semanas pasadas pude experimentar profundamente algo así como un aperitivo del “Ser Vencedor”... ahora queremos confortarnos y bendecirnos mutuamente en el gran anhelo por “Llegar a Ser Vencedor”. La MTA nos guiará y protegerá con su gracia en esta última y quizás dificilísima etapa...”.

  • Las últimas palabras que escribe en su diario de vida (unas semanas antes de su muerte) nos invita a llevar nuestra mirada al cielo, providencialmente a las 21.00 horas. La misma hora en que nos unimos en rezando la consagración para recibir la bendición de nuestro Padre y Fundador:

“Así que ahora a dormir, ya son las 21 horas. Buenas noches, Eterno y Santo Dios, querida MTA, queridos santos todos, todos los queridos vivos y muertos, cercanos y lejanos. Bendice también, oh Altísimo, a mis enemigos!”.

  • El 15 de agosto la Asunción de María, nos invita a mirar nuestra meta en el Cielo: Apareció en el cielo la Gran Señal :

“una mujer vestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza. Estaba encinta y las angustias del parto le arrancaban gemidos de dolor” (Apocalipsis 12, 1-2)

  • El 21 de agosto celebraremos  el día del martirio de Franz Reinisch, quien vivió su fe “inconmovible como las montañas de la Patria”.

¡No estamos solo, el cielo está con nosotros!
Su P. Adrián González Ibarra