Queridas hermanas y hermanos:


Como cada año, ponemos a su disposición un esquema para la celebración del Mes de María.

Cada año también le damos una “intención”  especial  al texto que ofrecemos.  Esta vez queremos tener especialmente presente a nuestras hermanas y hermanos privados de libertad.  El 8 de diciembre de 2010, justo cuando el “Pueblo Católico” se disponía a celebrar la culminación de un mes dedicado a meditar sobre  la caridad, el amor a Dios y a nuestros hermanos”,  los medios de comunicación nos alertaban sobre la muerte de más de 80 personas en la Cárcel de San Miguel.

Tal como lo expresamos en el “primer día” de nuestro “Mes de María”, no queremos que este 8 de diciembre de 2011 nos “sorprenda” simplemente con el recuerdo de ese hecho, si no que queremos que sea una voz de Dios que nos permita actuar, en primer lugar mediante nuestra oración, para que este mundo sea, cada vez más, una imagen  fiel al proyecto del  Amor de Dios.

Un mundo nuevo solo puede surgir del Corazón traspaso de Jesús, y solo se puede consolidar con la fuerza del Espíritu Santo. ¡Necesitamos un “Nuevo Pentecostés”!, y nuestros Obispos en Aparecida nos han dicho: María, “Perseverando junto a los apóstoles a la espera del Espíritu, cooperó con el nacimiento de la Iglesia misionera, imprimiéndole un sello mariano que la identifica hondamente. Como madre de tantos, fortalece los vínculos fraternos entre todos, alienta a la reconciliación y el perdón, y ayuda a que los discípulos de Jesucristo se experimenten como una familia, la familia de Dios. En María, nos encontramos con Cristo, con el Padre y el Espíritu Santo, como asimismo con los hermanos”

Quiera Dios, que estas orientaciones para cada día del “Mes de María” les ayuden, y podamos una vez más decir: ¡Quedamos en eso, permanecemos fieles!

 

Su P. Adrián González Ibarra.